Pérdida y aflicción

La aflicción es personal. No hay una manera única y correcta de sentir dolor. La manera en que las personas sienten aflicción puede depender de su nivel de desarrollo, tradiciones culturales, creencias religiosas, estado de salud mental, discapacidades, familia, características personales y experiencias previas.

¿Qué puede esperar?

La aflicción no ocurre solamente después de la muerte de un ser querido. Los síntomas, características y el proceso de la aflicción pueden ocurrir después de otros tipos de pérdida (por ej., divorcio, transiciones, mudanzas).

La aflicción a menudo se caracteriza por tristeza, dolor emocional e introspección cuando se trata de adultos. Pero la reacción de los niños ante la aflicción depende de su edad y nivel de desarrollo:

¿Cuáles son las señas?

Preescolar

Comportamientos regresivos, menos verbalización, más ansiedad

Primaria

Menor rendimiento académico, atención/concentración y asistencia; irritabilidad, agresión y comportamientos alborotadores; quejas somáticas; problemas para dormir/comer; aislamiento social; sentidos de remordimiento, depresión y ansiedad; tendencia a recontar los detalles del evento una y otra vez

Secundaria y preparatoria

Menor rendimiento académico, atención/concentración y asistencia; evasión, aislamiento, comportamientos de alto riesgo o consumo de drogas, dificultades para relacionarse con los compañeros, pesadillas, recuerdos recurrentes, bloques emocionales o depresión

Fases importantes de la aflicción

La aflicción no tiene un orden cronológico. Las escuelas deben estar pendientes de aniversarios, cumpleaños, etapas de desarrollo y otros factores que puedan afectar a los estudiantes meses, en incluso años, después de su pérdida.

La aflicción se divide en diferentes fases. Los individuos a menudo experimentan (más de una vez) algunos o todos de las siguientes adaptaciones/reacciones:

  • Aceptan la muerte

  • Sienten el dolor emocional asociado con la muerta y la separación del difunto

  • Se adaptan a los cambios y el nuevo ambiente en el que no está la persona que falleció

  • Encuentran maneras de recordar y conmemorar al difunto

Señales de alarma

La aflicción es una reacción totalmente normal a la pérdida, pero es posible que sea necesario brindar más apoyo a alguien cuando se notan los siguientes comportamientos:

  • Una pérdida notable de interés en las actividades diarias

  • Cambios a los hábitos de sueño y comida

  • Deseos de estar con el ser querido que falleció

  • Temor de estar a solas

  • Mucho menos rendimiento y logro académico

  • Aumento de quejas somáticas

  • Cambios en la asistencia (por ej: ausencias habituales)

Fuente: Asociación Nacional de Psicólogos Escolares

Cosas que hay que evitar:

  • Usar eufemismos en referencia al fallecido, como «están durmiendo» o «se han ido a otro lugar»

  • Usar frases que trivializan a la persona, como «solo era tu bisabuela, (o perro, vecino, etc.)»

  • Decir que el proceso de aflicción debería terminarse en un curso particular de tiempo, «ya pasó un mes, es hora de que lo superes», o «el dolor desaparecerá pronto»

  • Identificarse demasiado con la situación, (por ej., «sé cómo te sientes»)

  • Hablar demasiado de uno mismo (por ej., «perdí a mi mamá a causa del cáncer»), ya que no todas personas procesan la información de la misma manera y el enfoque debe estar en los sentimientos del estudiante

Cosas que hacer

  • Cambiar la rutina lo menos posible

  • Hacer preguntas para entender qué tan bien el estudiante entiende lo que sucedió y cuál es su estado emocional

  • Permitir que el estudiante procese sus sentimientos de dolor

  • Responder a sus preguntas de una manera apropiada para su edad y desarrollo

  • Poner al afligido en contacto con profesionales y otros mentores y adultos de confianza

  • Animar a los estudiantes a usar estrategias adaptables para enfrentar la situación, en particular aquellas que implican interacciones con los compañeros (como deportes, clubes, etc.)

  • Educar a los maestros y familias sobre la aflicción saludable y cómo ayudar al estudiante

Fuente: Asociación Nacional de Psicólogos Escolares

Líneas de ayuda

Si su estudiante u otra persona está en peligro inmediato, llame al 911 de inmediato.

Safe2Tell 877-542-SAFE (7233)

Servicios de Crisis de Colorado 1-844-493-8255 Textee la frase «TALK» a 38255

Recursos

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades:  Prevención del suicidio

CDC: Hoja informativa sobre la prevención del suicidio

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